La tercera plaga de la tierra consistió en la transformación del polvo de la tierra en piojos que infestaron a hombres y bestia por todo el país. Esta plaga provocada porAarón al golpear el suelo con su vara, demostró la impotencia de los magos egipcios y supuso un castigo divino que afectó tanto a los egipcios como a sus animales; marcando el inicio de una mayor severidad en las plagas.
SIGNIFICADO ESPIRITUAL:
Representó un golpe contra los dioses egipcios, especialmente contra Geb, el dios de la tierra, convirtiendo el suelo en una fuente de impureza y molestia. Se interpreta a menudo como un castigo contra la higiene egipcia y su esclavitud de los hebreos quienes fueron obligados a barrer el polvo. Los magos no pudieron replicarlo, reconociendo la soberanía de Dios sobre la materia. Cuando expresan a Faraón: "DEDO DE DIOS ES ESTE." (Exodo 8:19)
En palabras de Heródoto, que visitó Egipto en el siglo VI a.C., los egipcios "situaban la limpieza por encima del decoro". Según el famoso historiador griego, los habitantes del país del Nilo tenían algo así como una obsesión por la higiene corporal, algo que al parecer se convirtió en un aspecto fundamental de sus vidas.
La higiene egipcia entre los siglos XIV y XIII a.C. (Imperio Nuevo) era extremadamente minuciosa, impulsada por el calor sofocante y la búsqueda de salud, pureza y belleza. Se bañaban a diario, usaban aceites, cremas hidratantes, desodorantes naturales, se afeitaban el cuerpo entero, cuidaban su aliento y utilizaban maquillaje con fines higiénicos y estéticos.
Aseo diario: Las clases altas se bañaban en sus casas con ayuda de sirvientes que vertían agua, mientras la población general lo hacía en el Nilo.
Sustitutos del jabón: Usaban una pasta a base de cenizas y aceite, o una sustancia llamada natrón para limpiar la piel.
Depilación y cuidado capilar: Se afeitaban todo el cuerpo, incluyendo la cabeza, para evitar parásitos y el calor, utilizando pelucas como protección solar.
Cosméticos y protección: Usaban el kohl (delineador) no solo para embellecer, sino para proteger los ojos del sol y repeler insectos.
Cuidado bucal: Tenían pastas dentales hechas con sal, menta, pimienta y flores secas, masticando hierbas o mirra para el aliento.
Cuidado de la piel: Aplicaban cremas hidratantes de miel y aceites para evitar grietas por la sequedad del clima.
De hecho, el árido clima egipcio, con su ambiente cargado de polvo y su calor asfixiante, convertía la higiene personal en algo esencial para preservar la salud. Un acto bastante común, sobre todo entre los miembros de la élite, tanto hombres como mujeres, era la depilación corporal (se han hallado kits de depilación en algunas tumbas femeninas, que incluían pinzas metálicas, cuchillos, navajas y piedras de afilar).
Y aunque la depilación corporal no era algo totalmente generalizado, sí era bastante habitual entre todas las clases sociales. Por ejemplo, entre las clases menos favorecidas se usaban navajas de sílex y, en general, a falta de jabón se empleaba aceite.
Por lo cual, esta plaga de piojos, debió ser un caos para la población en general Los egipcios eran muy limpios. A pesar de esto, la higiene estaba intrínsecamente unida a la salud, la belleza y la religión. La plaga atacó su dominio al convertir el polvo/tierra en piojos, simbolizando la incapacidad de la tierra egipcia para producir bienestar.